Hoy me subi a un muro muy alto , donde se podían apreciar las cosas tal y como eran, donde yo podía ver mi reflejo interior y reflexionar en lo que soy , sin proyectar ninguna imagen en el espejo , sin querer ser nadie que no sea ,simplemente yo. Y allí en esa cuadrada montaña de cemento rodeada de hierba , y mirando hacia la carretera ,los edificios y el mar…me sentía protegida a pesar de que a mi alrededor no había mas que aire ,que rocas ,que belleza oculta en cada trozo de tierra seca.. en cada nube ..,en cada petalo de margarita aplastada por el zapato del hombre que iba paseando un perro. Pero resulta hermoso ,casi diría que mágico encontrar calma y bienestar en un simple atardecer..subir a aquella pequeña pared ,sentarte un ratito y dejar volar la mente,que se divierta mientras haya tiempo ,que goce de lo ficticio, que imagine ,cree,juege,delire… al fin y al cabo por un momento se despega del cuerpo.
Y me sentí con ganas de vivir, con una enorme gratitud por tanta belleza, con ganas de gritar que tengo tantas cosas que hacer por esta vida, con…con.. yo diría que por primera vez en mi vida me sentí feliz de haber nacido .Tal vez ese era un sitio especial donde la gente va allí a rejalarse ..pero nose yo sentí que allí empezaba de cero, y que podía contar con la vida, con mi vida a la que tantas veces le llame mierda , y en numerosas ocasiones desee que se parase. Ahora todo fluye,va,vuela,corre,camina,salta,grita,expresa.. y no quiero que se detenga nada.
Un nudo en el estomago ,y mariposas corriendo revolotean sin cesar ,y corren en estampida por el pasillo de mi garganta..saliendo al exterior por mi boca ,donde se dibuja una sonrisa de verdad , y en ese muro escondido, detras de la estación de tren,con el susurro del aire y de los trenes arrancando…descubri lo que era enamorarse de la existencia de lo único.
Me gusta:
Sé el primero en decir que te gusta esta post.
Esta entrada fue publicada el agosto 31, 2008 a las 6:52 am y archivada bajo Uncategorized . Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada a través del feed RSS 2.0
Puedes dejar una respuesta, o trackback desde tu propio sitio.
septiembre 1, 2008 a 12:53 pm
Ay! Que texto tan bonito pero.. cuanta tristeza :’(
Yo siempre he estado sentado encima de ese muro, quizá sea un idiota, pero he sido feliz desde el primer día de mi vida, y por mucho que intentaran tirarme abajo nunca he sentido el deseo de ponerle fin a todo. Debe ser que todos los tontos tienen suerte